La c r i s i s d e l o s v a l o r e s
D E L A M O D E R N I D A D
En nuestros días es muy común escuchar, sobre todo cuando nos referimos
a los grandes problemas que aquejan a las sociedades actuales,
frases como las siguientes: “En realidad lo que está en crisis son los
valores”; “Los valores se han ido perdiendo”; “Ya no hay valores”; “La
crisis actual, más que otra cosa, es una crisis de valores, una crisis moral”.
Al respecto, las preguntas que tenemos que plantearnos son las
siguientes: ¿A qué tipo de valores nos estamos refiriendo? ¿Cuáles son
los valores que han entrado en crisis y cuáles no? ¿Cuál es el contexto
y/o los contextos donde se origina la llamada “crisis de valores”? ¿Se
trata de una situación particular, de acuerdo a como cada quien la vive,
o bien, se trata de una situación más estructural e integral?
Cualesquiera que pudieran ser las respuestas a estas y otras cuestiones,
lo cierto es que el estado que guardan las sociedades contemporáneas
revela claramente que vivimos sumidos en una crisis moral y social en
todos los ámbitos.
EL QUERER COMO POSIBILIDAD La ética del deseo, de la posibilidad y de la libertad transforma el principio cartesiano “pienso, luego existo”, por el de “quiero, luego existo”. Si la acción humana es el fundamento de toda moralidad, para ser el hombre primero tiene que querer ser. Ya no se trata ahora de la acción como fundamento, sino de interrogar por el fundamento del fundamento, esto es, por aquello que está detrás de la acción misma, y que es precisamente la voluntad como fundamento de la acción ética. Así, el nuevo principio de la subjetividad énea no es el deber, sino mi voluntad más profunda. Por lo que, de acuerdo con Savater, la pregunta radical sobre la cual gira la ética ya no es “¿qué debo hacer?” ni tampoco”¿qué puedo hacer?”, sino “¿qué quiero hacer?”93 En el horizonte del quehacer ético, antes de ser, la decisión compete única y exclusivamente a nuestra voluntad. En este sentido, la pregunta ¿qué quiero ser?, tiene que estar precedida por ¿qué quiero hacer de mi vid...
Comentarios
Publicar un comentario